En un principio, todos compartíamos todo, y no teníamos problema en ello.
¿Cuándo fue entonces, que alguien dijo “esto es mío”?
¿Cuándo fue que nos creímos su cuento de “propiedad”?
No sé a ciencia cierta, no leo mucha literatura, ni soy filosofa, ni nada de eso.
Pero no necesito tener más de 2 dedos de frente, (y no es que sólo tenga 2) para darme cuenta que justo ahí, cuando comenzamos a creernos el cuento del “Título de Propiedad” , todo se vino abajo.
Es entonces, cuando creo que el remedio infalible para restablecer el caos que hemos establecido es LIBERTAD. Pero no como la conocemos o creemos conocerla, tenemos el concepto erróneo de que libertad es hacer lo que queremos hacer, cuando en realidad es hacer lo que debemos, por un bien COMÚN.
(pero no soy experta, ni tienen porque hacerme caso...)

1 comentario:
El problema de la propiedad privada, del título de propiedad, es que, irremediablemente, lo que no es tuyo, es de los "demás".
Hay tantas cosas que tienen los "demás" que yo deseo. El truco está en que los "demás" también tienen cosas que ni en mis momentos más perversos, quisiera tener.
Bonito, lo escrito.
Necesito desayunar.
Cambio y fuerza. Dixi.
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